CENTINELAS DE DIOS




En el mundo de la antigüedad los centinelas eran gente de gran importancia. Mantenían la seguridad de las comunidades y su deber era alertarles sobre cualquier peligro o ataque inminente. Antes de que hubiera cerrojos, sistemas de alarma y seguridad, los centinelas eran los protectores, la medida de seguridad. Así que cuando hoy el Señor le encarga a Ezequiel ser centinela, es un cargo de peso. Tan pesado, se nos hace conocer, que si Ezequiel falla y no da la voz de alarma a los que le rodean y ellos mueren en estado de maldad, ¡Ezequiel será el responsable! Este profundo vínculo entre la voluntad de Dios en la tierra y en el cielo se repite en el Evangelio de hoy, donde Jesús nos instruye que tenemos que ser la fuerza de seguridad, los centinelas colocados en estado de alerta para que en ninguna parte del Cuerpo de Cristo, la Iglesia, haya dos miembros del único Cuerpo que no estén reconciliados. La Sagrada Escritura nos dice que Jesús reconcilió todas las cosas en el cielo y en la tierra mediante la sangre de su cruz. Pero se nos da la misión de continuar esa reconciliación en la tierra por medio de nuestros incesantes esfuerzos de ser, como escribiera Pablo, embajadores de reconciliación. No nos quedemos muy cómodos pensando que nuestra única responsabilidad es mantenernos fuera del camino de la maldad y la discordia. También hemos de responder por la vida de los miembros de Cristo que nos rodean.

21 Cosas qué hacer y qué no hacer durante la Santa Misa


1.- Cómida rápida antes de la Misa.
Es norma de la Iglesia que conservemos el ayuno durante al menos 1 hora antes de recibir la Sagrada Comunión. El agua y la medicina pueden ser consumidos, por supuesto. El propósito es ayudar a prepararnos bien para recibir a Jesús en la Eucaristía y no sentirnos con molestias estomacales antes de comer el Cuerpo de Cristo

2.- No se admiten comidas ni bebidas en la Iglesia.
Las excepciones serían una bebida para los niños pequeños, el agua para el sacerdote o el coro (con discreción) y agua para los que están enfermos. Traer un aperitivo a la iglesia no es apropiado. La iglesia siempre debe verse como un lugar de oración y reflexión.

3.- Los hombres deben quitarse sus sombreros o gorros.
Es de mala educación llevar un sombrero o gorro en una iglesia. Si bien, puede ser moda cultural, no lo es dentro del templo. Así como nos quitamos los sombreros con respeto para el Juramento a una Bandera o un Himno, debemos hacerlo también en la Iglesia; como una señal de respeto.

4.- No mastique chicle en la Iglesia.
Se rompe el ayuno, es una distracción, se considera de mala educación en un ambiente formal, y esto no ayuda a nadie a su alrededor a orar mejor, pues causa distracción. ¿Puede usted imaginar al Papa haciendo explotar un bola de chicle durante la Santa Misa?

5.- Hágase la Señal de la Cruz al entrar y salir de la Iglesia. Este es un recordatorio de nuestro bautismo, que nos hace miembros de la Iglesia de Cristo. Solo trate de no perder de vista lo que sucede cuando lo hace y no lo haga sin decir una oración.

6.- Vestir modesta y apropiadamente. Use su mejor traje o vestido. Como católicos creemos que Dios viene a nuestro encuentro en cada Misa. Así que, ¿por qué no habríamos de vestir formalmente?. Sin importar si usted es de bajos recursos económicos, lo más seguro es que tenga algún atuendo que refleje modestia y pulcritud.

7.- Llegue por lo menos unos pocos minutos antes. Si por alguna razón usted no puede llegar a tiempo, trate de sentarse en la parte trasera para que no moleste a otras personas mientras busca un asiento. Llegar a la misa temprano permite orar y prepararse mejor para la Misa.

8.- Celulares o móviles no deben usarse nunca para llamadas, sms o navegar en las redes sociales. Las excepciones son las emergencias (las grandes, no las de todos los días) y si usted hace uso de uno, por favor salga de la Iglesia para hacerlo. Si usted está utilizando el teléfono para las lecturas y oraciones, puede ser apropiado, pero trate de ser discreto. Nada de navegaciones por las redes sociales, recuerde que está centrando su atención en algo sagrado, no debe estar pendiente de las "actualizaciones de estados" de los demás en las redes sociales.

9.- No se siente en el borde de la banca si la ves vacía. Más bien, siéntese en el medio para que otros no tengan que pasar por encima de usted. Además, los Hombres deben ofrecer sus asientos a cualquier dama, ancianos, discapacitados, etc.

10.- Hacer una genuflexión hacia el Tabernáculo cuando entres y salgas de la Iglesia. Cristo está presente allí por todos nosotros. Al permitir que nuestra rodilla derecha golpee levemente el suelo, reconocemos que Él es nuestro Señor y Dios. Si alguno está físicamente incapacitado para hacer una genuflexión, haga un leve arco o baje la cabeza, es suficiente. Durante la Misa, si pasa delante del altar o tabernáculo, haga un arco con reverencia por respeto.

11.- Por favor, haga silencio mientras esté en la Iglesia. Una vez que usted entra al santuario no es el momento ni el lugar para charlar con los que te rodean. Recuerde que, aunque el Sacerdote no haya comenzado a celebrar, ya la Misa ha comenzado, pues esta comienza desde el mismo instante en que la comunidad se congrega. Si usted tiene que hablar de algo importante, hágalo de la forma más silenciosa y breve posible. Recuerde que su conversación podría estar perturbando a alguien que está concentrado en su oración, lo cuál es mucho más importante.

Continuará...

“EL QUE ES BUENO, ES LIBRE AUN CUANDO SEA ESCLAVO;
EL QUE ES MALO, ES ESCLAVO AUNQUE SEA REY”
San Agustín

 

 

 

 

"Lo que soy es lo que Dios me regala. La persona en que me convierto es mi regalo a Dios"